viernes, 17 de octubre de 2014

DEMOCRACIA.. TUTELADA?

Esta entrada en mi blog, no me es fácil escribirla, para que decir lo contrario. En los últimos años, mi implicación con Unión, Progreso y Democracia ha ido en aumento, a la par que mi ilusión, lo que hacía que ante ciertas actitudes, mirara hacia otro lado y siempre buscara alguna explicación más o menos racional. No quería darme cuenta, lo reconozco. Pero llega un momento en que uno se quita la venda, y ve los colores, los matices. En mi caso, ese momento ha llegado, de forma abrupta, sin quererlo ni esperarlo.

UPyD es un partido modelo (en teoría), en lo que a procesos de democracia interna se refiere. Aquí se vota para casi todo y no se precisan avales, lo que nos diferencia de otros partidos como el PSOE que se quiere convertir en el adalid de la democracia interna obviando el tan traído tema de los avales. Cualquier militante de UPyD puede optar a ser miembro de los Congresos, de los Consejos Locales, de los Consejos Territoriales e incluso del Consejo Político Nacional; también puede optar a encabezar las listas electorales municipales, autonómicas, nacionales e incluso europeas, sin avales por cierto. ¿Y miembro del Consejo de Dirección? También, si se atreve a formar una lista y enfrentarse al establishment, claro. ¿Establishment en UPyD? ¿Pero eso no es lo que denuncia a los cuatro vientos? Si, desgraciadamente así es, y no es mi segada opinión. Expondré los hechos y que cada cual saque sus propias conclusiones. Ya lo he citado en otras entradas, pero ahora me voy a repetir, como el ajo.

Elecciones para delegado del II Congreso de UPyD. Fue mi primera participación en un proceso de democracia interna del partido. Me lo tomé con toda la ilusión del mundo. Todo me parecía tan limpio, tan transparente... Tenía claro que no soy nada en el partido, pero me hacía ilusión participar. Seguí con mi ilusión hasta que se me ocurrió ir a la calle O´Donnell, para ver que decían los otros candidatos y vivir en primera persona el proceso. Sorpresa mayúscula cuando uno de los candidatos, un buen amigo, en su presentación habla de listas de recomendaciones y rompe dichas listas. Pensé que todo era parte de una performance de mi buen amigo. Pero no, esa lista existía. Me quejé al Consejo Político Territorial de Madrid y la persona que me respondió me dijo que él era uno de los patrocinadores de esta lista anónima, en la que incluyó a gente que el creía defendería mejor los intereses del partido. Es decir, el resto de personas no la defenderíamos, ¿no? Me hice con una lista, y la repasé a fondo: ninguna sorpresa, concejales, miembros de los consejos locales, territoriales, diputados, ..... Pese la amargor, voté, aunque el cuerpo me pedía no votar o hacerlo en blanco, que es una opción.

Elecciones al Consejo de Dirección. Una única lista encabezada por Rosa Díez. Nada que decir. Volví a participar, volví a votar, que para eso estamos en un partido democrático. Por cierto, nada de listas abiertas, cerradas y muy cerradas.

Elecciones a Candidato para el Parlamento Europeo. Salió elegido el único eurodiputado hasta la fecha, el profesor Sosa Wagner. Por supuesto participé, con ilusión de decidir quien nos representaba. El profesor Sosa salió elegido por los militantes de UPyD.

Elecciones al Consejo Territorial. Pese al desencanto de las elecciones al Congreso, decidí volver a participar activamente, presentando nuevamente mi candidatura. Una vez más, listas anónimas de recomendaciones. Mi vaso empezó a colmarse y pese a que me presentaba, no voté, me abstuve. Empecé a no creer en la tan cacareada democracia interna.

Este verano, el profesor Sosa publicó una carta en El Mundo, en la que en resumen pedía una alianza electoral con Ciudadanos y refería prácticas autoritarias en la dirección del partido. Evidentemente equivocó las formas, pero no el fondo, pues con la injusta Ley Electoral actual los pactos deben hacerse a priori, no a posteriori. La respuesta: insultos por parte de la dirección del partido y ...... su defenestración. Elegido por los militantes, apartado por la dirección. ¿Está la democracia interna tutelada por la dirección? ¿De qué sirven las primarias? ¿No deberían apartar al señor Sosa, si hubiera lugar, los mismos que lo eligieron? ¿Quién puso a la número 2 que se ha convertido en número 1? ¿Fueron los militantes?

Ahora, estamos inmersos en un nuevo proceso electoral, elecciones a cabeza lista para la Comunidad de Madrid, en mi caso. Diversos candidatos, unos más conocidos y otros menos. Y otro candidato sin nombre : voto en blanco. Es una opción a considerar, a decir no con mi voto.

¿Sigo creyendo en UPyD? Si, sigo creyendo en el manifiesto fundacional, en el manifiesto por la regeneración, pero ...... hay que evolucionar, abrir los ojos y adaptarse a la sociedad, a lo que demanda ..... y ahora demanda unión, una tercera opción frente al clásico PPSOE, una opción fuerte y solos no lo conseguiremos, solos seremos ese pequeño partido que incordia, no seremos una opción de gobierno ni un apoyo de gobernabilidad. Hay que quitarse la venda alguna vez.

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