lunes, 20 de febrero de 2012

ASI GOBIERNA EL PPSOE

Han pasado tres meses, sí tres, desde que se celebraron las elecciones y sin noticias del cambio, por lo menos en cuanto a la forma de gobernar y en cuanto al ansiado cambio de expectativas, sin noticias de los brotes verdes.
Lo que sí que ha cambiado es el discurso del gobierno: hemos pasado de un gobierno para el que la situación mejoraba cada vez que hablaba, aunque esto sólo pasaba en sus mejores sueños, a un gobierno para el que todo es cada vez más negro.
Se ha instalado la forma de gobierno favorita de los partidos viejos (PP-PSOE): El decretazo. Bueno, esto no nos pilla muy desprevenidos, pues es lo que vemos en las corporaciones locales (el ayuntamiento de Las Rozas es un buen ejemplo) y en las Comunidades Autónomas (la de Madrid es un claro ejemplo). Estamos en una situación en la que el consenso, la negociación, se antoja algo más que indispensable, pero los poderes públicos no la tienen en cuenta, imponen su forma de ver las cosas, escudándose en una mayoría absoluta, mayoría absoluta conseguida con el 44,62% de los votos, mayoría absoluta lograda por la aplicación de un injusto sistema electoral. Lo que piensa el 44,38% de los españoles carece de validez, no tiene importancia.
Esta forma de gobernar se está plasmando en todas y cada una de las medidas tomadas por este gobierno. Empezó con la subida de impuestos, basada en una cifra de déficit, que a día de hoy no ha sido confirmada. Contrasta esta tardanza con las prisas que se dieron en tomar las medidas que, por otra parte, contraerán más el consumo, auténtico cáncer de la economía española. No se tuvo en cuenta la opinión de nadie, se impuso.
Continuó con la ley de reforma del sistema financiero. Esta reforma la suponía yo vital, la suponía yo como fácil de consensuar. Pero nada de consenso, imposición y seguidismo de la oposición, para que nadie les tilde de antipatriotas. Se ha perdido una ocasión de oro para despolitizar las Cajas de Ahorro, para evitarnos bochornos como los que han producido CajaSur, Caja Castilla La Mancha, CAM... Se ha perdido una oportunidad de oro para poner los cimientos precisos que hagan llegar el crédito a familias y empresas, crédito que podría ayudar al incremento del consumo, al incremento de la producción, a la creación de empleo. La reforma del ICO se me antojaba fundamental, lo mismo que crear las bases para unas instituciones financieras fuertes.
Por último la Reforma Laboral. La he intentado leer, comprender, pero ha sido en vano, muy farragosa para los legos en la materia. Lo único que tengo claro, por mis conversaciones con amigos, es que la patronal se siente muy satisfecha, pero que la inseguridad trasladada a los ciudadanos, excede de todo lo esperado. No es de extrañar que, con el resultado acaecido, los sindicatos no negociaran tal aberración. A corto plazo, me parece que vamos a batir récords de paro, cifras que ya son lo suficientemente trágicas como para aumentarlas. No veo por dónde se va a beneficiar la contratación. No veo por donde se va a ser agresivo con el paro, la única agresividad que veo es la que se ejerce con los trabajadores en activo, que parece que los que tenemos trabajo, tenemos que pedir perdón. Entre tanto, nada de tocar los privilegios de los políticos, pese a los reiterados intentos de UPyD. Se ha perdido una buena oportunidad de simplificar los contratos, tal y como proponía UPyD, de crear el contrato indefinido con indemnización progresiva, que sí que creo sería un buen estímulo para la contratación indefinida.
Mal empezamos, intentando construir la casa por el tejado, manteniendo los cimientos viejos en los que se sustenta la casa. Si queremos cambiar las reglas del juego, no debemos pararnos únicamente en parchear lo existente, debemos cimentar bien para poder seguir con el edificio para arriba. Todo debería haber empezado por reformar el Estado, por darnos un Estado sostenible, en el que fuera más fácil construir la casa.
Nos decían que cambiando de gobierno, cambiando las siglas gobernantes, cambiaría la percepción que los mercados tienen de nosotros, que aumentaría la confianza en nuestro país. De momento, de este cambio no se tienen noticias: las agencias de rating (sin credibilidad alguna) nos siguen maltratando, los políticos europeos siguen sin confiar en nosotros (sólo basta con escuchar a su correligionario Sarkozy), la prima de riesgo sigue castigando nuestra deuda, el paro sigue creciendo (y más que lo hará con la Reforma aprobada), ............
Visto lo visto, no me extraña el ansía popular para lograr una mayoría absoluta en Andalucia, son incapaces de negociar con nadie, son incapaces de llegar a acuerdos con los partidos de la oposición. ¡Que Diós nos pille confesados! o que los andaluces no le otorguen la mayoría absoluta al "joven" Arenas.

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