Ante todo sobresale el Sr. Pons, al cual su ironía le traiciona. Según dijo, el PP necesita un PSOE fuerte, para prepararse para cuando le toque acceder de nuevo al poder, como ha sucedido en los últimos 30 años. Es el sino de la alternancia. No está de más recordar, sobre todo a las generaciones más jóvenes, que esto no necesariamente tiene que ser así. Que en los inicios de este período democrático, gobernó en España un partido de centro (SI DE CENTRO, NO DE DERECHAS NI DE IZQUIERDAS) que se llamaba UCD. Reunía lo mejor del liberalismo y de la socialdemocracia, como luego se comprobó tras su disolución. Desde este momento, se llegó a la situación actual bipartidista, que nos lleva a un discurso de compadreo, ahora me toca a mi ahora te toca a ti (o como yo decía en un post anterior QUITATE TU PA PONERME YO). Este bipartidismo se a apoyado en una injusta Ley Electoral, que quita el carácter de representativa a nuestra democracia, que hace que nuestro Parlamento no exprese en su composición la voluntad de los españoles. También se ha potenciado el protagonismo de los nacionalistas, más fáciles de "contentar" que los partidos de ámbito nacional. Dos son los partidos más perjudicados por esta situación: UPyD e IU.
Es por eso, que en estos momentos hay que explicar que no sólo existe el PPSOE, que es necesaria una fuerza política como UPyD, que desde posturas centradas tiene claro que cualquier intento para salir de esta crisis pasa necesariamente por una reforma del Estado, por una actualización de sus estructuras, que conviertan a España en un país dinámico, moderno y más democrático.
Yo animo a todo aquel que quiera una España del siglo XXI más justa, más solidaria, mejor preparada y más democrática que:
- vote a UPyD.
- no haga caso a los partidos viejos en su discurso bipartidista que dice que votar a todo lo que no sea PPSOE es tirar el voto.
- de un paso adelante y se quite las ligaduras sentimentales hacia esos viejos partidos de rancias ideas.
- diga NO A LA CORRUPCION motivada por la alternancia bipartidista.
Una última reflexión, que repito de post anteriores: Si compramos un coche y funciona mal, al comprar el siguiente cambiamos de marca. Si este también da problemas y estamos descontentos, al renovarlo ¿nos planteamos comprar un nuevo coche de las marcas anteriores o compramos otro de una marca diferente? Seamos realistas, lo compraríamos de alguna otra marca, no repetiríamos. Esta reflexión no es mía, la he tomado de un ejemplo que expuso Rosa Díez en un acto político que celebró UPyD en Las Rozas. A los del 15M, no creo que si los dos primeros coches le han dado problemas se desplacen a caballo, sino que comprarían un nuevo coche, que se adaptara a sus querencias, por que no serán tan raros, tan especiales, que ningún otro coche les sirva.